Viaje de Egresados.
El da que sal con mis compaeros de la escuela media en
viaje de egresados, no tena pensado que aquella aventura
fuera a transcurrir de esa manera. Me llamo Alejandra,
lo cierto es que hasta mis dieciocho aos fui virgen, pero
dej de serlo en aquel viaje. Tuve una madre excesivamente
autoritaria y religiosa, y creo que mi conducta libertina
posterior se debe a ese hecho.
Realic mi viaje de egresada junto a los diecinueve compaeros
varones de mi escuela, cuando mis nicas compaeras femeninas
haban decidido no hacerlo, por temor a los acosos sexuales.
Un slo padre fue con nosotros, el de Paul. Paul tena fama
de haber debutado sexualmente a los quince, y en las paredes
de los baos del colegio dej escritas sus hazaas erticas
con fechas precisas y nombres. La lista era bastante larga,
como lo sera su miembro.
Volviendo al tema, el padre viaj con nosotros y comparti
conmigo el asiento en el mnibus. Fue en parte responsable
de todo lo que me sucediera despus. Creern que le guardo
rencor, todo lo contrario, termin agradecida, y desde
all mi vida y mis gustos personales cambiaron completamente.
l, apenas lo conoc me ense el valor de mi ptrea cola.
Recuerdo que estaba colocando un bolso en el portaequipajes,
encima de nuestros asientos, cuando se excit al ver mis
muslos y empez a sobarme el trasero sin ningn tipo de disimulo.
Este hombre, bajo y delgado, usaba ambas manos para acariciarme,
deslizndolas arriba y abajo por mis cachetes. Estaba
tan erotizada por su tacto que no sabia como reaccionar,
por lo que lo ignor sus manoseos. La mitad de mis compaeros
debieron ver la escena, y el resto del tiempo yo me sonrojada
por las groseras que decan en el mnibus a cada momento.
Aun as no eran malos muchachos, y se portaban bastante
bien.
El pcaro padre de Paul esperaba todo el tiempo que fuera
necesario para empezar a jugar conmigo en el asiento, o
ya en el hotel, cuando se me meti en el bao un par de veces
para exhibirme el poderoso artefacto que llevaba entre
sus piernas, cuyo uso yo desconoca completamente. En
vista de mi pasividad me sobaba a placer las nalgas. Y yo
lo consenta.
Su osada no conoca limites, por lo que pronto tom la costumbre
de subirme la falda y meter sus manos para explorarme con
suavidad. Me abrumaban sensaciones muy raras mientras
senta sus dedos acariciando, deslizndose por mi rayita
hasta el orificio anal con una mano, y con la otra rozando
delicadamente la entrada de mi concha.
Yo me quedaba tiesa, porque aquellas cosas no eran nada
desagradables. Estaba encantada de que me prestara tanta
atencin centrndose exclusivamente en las curvas de
mi cuerpo. Hasta dejaba que me mirara mientras me baaba.
l observaba mi silueta desnuda a travs de la mampara transparente
de la baera, sentado en el bid, y realizando movimientos
con sus manos que yo no entenda, pero que ms tarde me explic.
Se masturbaba intensamente.
Una tarde, al regreso de una excursin, Michael, uno de
los chicos ms guapos y atrevidos, apost con sus amigos
que era capaz de conseguir que todos me vieran desnuda cuando
me baaba. Todos sus compaeros entraron en el juego. Esa
noche me fui a baar pero cerr la puerta con llave para que
no entrara el padre de Paul, su acoso me estaba calentando
sobremanera, y era inminente la aceptacin por parte ma
de su penetracin. Me baaba como de costumbre cuando a
travs de la ventana pude distinguir una decena de cabezas
empujndose para mirar mi desnudez. Hice caso omiso, sal
de la ducha y me sequ con el toalln, luego sub sobre la
tapa del inodoro para que me vieran mejor, y empec un largo
masaje de mi cuerpo con una toalla de mano. La pas reiteradamente
entre mis piernas, por mis pechos, acariciando mis pezones.
La escena debi resultar muy excitante para ellos, por
lo que iba a suceder al da siguiente.
Yo acostumbraba usar una corta remera sin nada debajo,
no poda saber que el movimiento de mis firmes senos bajo
el algodn, o la claridad con que se transparentaban mis
gruesos pezones, eran objeto de culto entre todos mis compaeros.
Despus de la escena del bao sus miradas haban cambiado
ligeramente. Tenan un brillo especial, y adems me prodigaban
cuidados y esmerada atencin en todo momento.
Cuando al da siguiente, en medio de la excursin, el padre
de Paul explorara a conciencia mi trasero por debajo de
mi falda, mis compaeros me aguardaban escondidos en una
cabaa abandonada. Estaban tan encantados con la coreografa
del bao, que todos me tenan reservado un regalo.
Yo no lo poda consentir, pero tampoco evitarlo. Entr
all llevada por aquel adulto depravado, y el resto me estaba
aguardando como Dios los trajo al mundo. En realidad no
estaban nada feos, pero yo me resista un poco. Entre una
cosa y la otra estuve un poco ms de diez minutos discutiendo
con Paul y su padre, luego acced a desnudarme para mostrarme,
tal como ellos queran desde un principio. Les mostr hasta
el rincn mas oculto de mi cuerpo, cuando ya todos haban
decidido en silencio apropiarse de las ocultas maravillas
que haban contemplado con sus penes desnudos y erectos.
Pero el padre de Paul gan de mano y me acost sobre una mesa,
donde comenz a besarme entre las piernas, all se sumaron
varias bocas hmedas para besar mis pezones, mis muslos,
mi boca, que luego fue invadida por un miembro caliente,
no pudiendo emitir palabra alguna de protesta.
No dejaba de repetirme a mi misma que era una estpida, que
esa situacin sera la fantasa ideal de miles de mujeres
a diario, con todas esas manos hbiles, deslizndose por
mi piel constantemente, llevndome al extremo del erotismo.
Casi ni me di cuenta de que el padre de Paul estaba encima
mo, yo tena los ojos cerrados y gema, cuando entr con
su sexo en mi mojada vagina y sent ese placer ilimitado.
Adems, por ser la primera vez, me penetraba con mucha suavidad,
y exploraba con sus labios centmetro a centmetro de mis
senos erguidos. Mi respiracin se converti en un entrecortado
jadeo cuando un dedo mojado se abri camino por mi culo.
Estaba tan llena de nuevas sensaciones que tuve que aferrarme
a la mesa y morderme los labios, para que no se escucharan
mis gritos que pugnaban por surgir de mi garganta, cada
vez que ese pene rozaba en el interior de mi hmeda cavidad,
hinchndose, latiendo.
Hasta que pude or claramente el chapoteo que produca
su miembro al desagotarse en mi interior una y otra vez.
El rtmico penetrar me estaba enloqueciendo, cuando aqul
se baj de la mesa y algn otro lo reemplaz en la tarea y mi
sedosa cavidad se vio invadida por un fuerte orgasmo, el
primero de mi vida, que me hizo rugir como una leona embravecida.
En ese instante quise otro, y otro, y pasarme la maana entera
vacindome, liberando fluidos y acogiendo todos los lquidos
que me echaban dentro. Senta algo hmedo y clido que se
deslizaba suavemente por mi abertura hasta el esfnter,
producindome nuevos espasmos de placer.
El segundo terminaba de hacerme completa, cuando la vida
boca de Paul se apoy sobre la ma, succionando mis labios,
su lengua enroscndose con la ma. El resto apoyaba salvajemente
sus manos en todas partes, algunos se masturbaban y eyaculaban
sobre mis pechos o mis muslos. Cuando me cans de sentir
su lengua empujando decid bajarme.
Y de pie, dejar que Paul se apoderara de mi intimidad, explorndola
como solo l sabra hacerlo, mientras otro pene trataba
de entrar por mi estrecho esfnter, jugueteando con mi
orificio mas cerrado y virgen an. La entrada que hizo Paul
en m pronto me llev al borde del orgasmo. En un rpido movimiento,
sent cmo un miembro empapado en fluidos se sepultaba
de un solo golpe en mi estrecha cola que arda. Y alguien
desde atrs, que no poda ver, gritaba:
-Me la culeo toda, miren cmo me la estoy culeando...
Ese asalto me provoc un violento orgasmo que me arranc
un grito agudo que no pude contener. Adems de haber sido
intenso, el orgasmo se hizo interminable, con esos dos
penes nudosos movindose alocadamente en mis cavidades.
Yo ya llevaba ms de media hora gozando, cuando observ
que varios ms me miraban con inusitado inters.
Mis piernas temblaban, y a duras penas poda mantenerme
en pie tras tanto placer desbocado. As que decid recibirlos
y atenderlos acostada en mi habitacin del hotel. Pens
que as, tanto yo como los chicos, sabramos sacar mejor
provecho de la situacin.
En la semipenumbra del cuarto deban escuchar mis excitantes
gemidos de placer, mientras luchaban en silencio por ocupar
el lugar ms cercano a mi cuerpo. Yo, abierta de brazos y
piernas, intentaba recibirlos de uno en uno, ms atenta
a lo que suceda en el interior de mi concha recientemente
estrenada.
Mi cuerpo se mostraba excitado al mximo. Dos o tres bocas
hambrientas me devoraban los senos sin piedad, succionaban
mis gruesos y sensibles pezones y me volvan loca. En determinado
momento, abandon mi pasiva posicin y me mont a uno de
los chicos y lo galop al mismo tiempo que otro de pie, me
hunda su miembro entre los labios, y un tercero haba arremetido
abrindose paso entre mis blancas y pulposas nalgas.
En media hora ms haba despachado a otros tres al mismo
tiempo, y mi cuerpo estaba baado abundantemente con los
restos de semen.
Dorm toda la tarde, y supe despus que el resto del contingente
haba hecho lo mismo. Esa noche cen en la habitacin, y
volv a dormir plcidamente. Por la maana, Paul me vino
a buscar y adelantamos el regreso, dejando a todos los dems
all. Sinceramente, Paul era especial, fue al que ms goc,
adems de su padre.
Al llegar a la ciudad, nos fuimos a vivir solos a un apartamento
donde nos encerramos una semana entera. El primer da,
recuerdo que lo hicimos veintitrs veces. Paul se cay
de la cama y tard un rato en despertar. Llevamos seis meses
viviendo juntos, l me es fiel. Dice que yo lo hago como ninguna.
Sin embargo, durante sus ausencias recibo a mis ex compaeros
de a tres al mismo tiempo. No hay experiencia ms excitante
que servir de golpe a tres furiosos machos bravos.
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